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"La
capacidad de resistencia del espíritu.
Esperanza
y transformación después del sufrimiento"
1.-
Resiliencia
Preguntitas
para hacer cosquillas al espíritu
§
Qué es la capacidad de resistencia del espíritu?
§
Qué hace a unas personas más resistentes
que otras?
§
Desde dónde resistimos?
§
Se puede cultivar o fortalecer esta capacidad?
§
Se puede tener esperanza después de un sufrimiento
profundo?
§
Tiene ventajas el haber vivido una infancia difícil?
El
mundo
Un hombre del pueblo de Neguá; en la costa
de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado,
desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un
mar de fueguitos.
El mundo es eso -reveló-. Un montón de
gente, un mar de fueguitos.
Cada
persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos
chicos y fuegos
de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que
ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que
llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no
alumbran ni queman; pero
otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos
sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.
(Eduardo
Galeano, “El libro de
los abrazos”)
En
este texto se encuentran dos grandes conceptos vinculados a la
logoterapia y la resiliencia. Uno es la idea de “luminosidad”
y otro es el de la “diversidad”.
Todos
los seres humanos tenemos, según la Logoterapia de Viktor
Frankl, un potencial para desarrollarnos (luminosidad),
contamos con fortalezas en nuestro interior que nos permiten
superar situaciones adversas en los distintos grados y
momentos en que éstas se van presentando a lo largo de la
vida.
Sin
embargo, no todos hacemos uso de dicha facultad, razón por la
cual existirían diferencias entre las personas en cuanto a
las formas de reaccionar ante las situaciones problemáticas;
unos flaquean ante éstas experimentando desequilibrio o
diversos trastornos, y otros se desarrollan exitosamente a
pesar de las dificultades.
De
este modo, la resiliencia
se definiría como "la
capacidad de un individuo o de un grupo, de reaccionar y
recuperarse ante las adversidades, lo que implica un conjunto
de cualidades que fomentan un proceso de adaptación exitosa y
de transformación, a pesar de los riesgos y de la propia
adversidad ".
Por
lo tanto, básicamente sería una
capacidad esencialmente humana y universal que involucra
al ser humano por completo; es decir su espiritualidad, sus
sentimientos y sus experiencias, siendo determinante en el
desarrollo de las personas y pudiendo ser promovida desde
etapas tempranas.
Se
observa creciente interés en los últimos años por el
estudio de la capacidad de reacción que pueden desarrollar
tanto niños, adolescentes
y adultos, cuando están expuestos a situaciones difíciles o
agresiones. Estos, muchas veces, logran sobrepasar niveles de
resistencia y terminan con más energía protectora que antes
de la exposición a las situaciones adversas.
Esta
capacidad de recuperación se ha denominado
"resiliencia", es una palabra inglesa (resiliency,
resilient), proveniente del campo de la Física que alude
a la propiedad de los cuerpos elásticos de recobrar su forma
original, liberando energía cuando son sometidos a una fuerza
externa. En otras
palabras se refiere a la
capacidad de los metales de recobrar la forma luego de haber
sido sometidos a una presión, capacidad de recuperación o de
"rebote".
Es
un concepto opuesto al de riesgo, o complementario de él. En
lugar de poner énfasis en los factores negativos que permiten
predecir quien va a sufrir un daño, se trata de ver aquellos
factores positivos que, a veces sorprendentemente y contra lo
esperado, protegen a un niño o un adolescente.
Desarrollo y Antecedentes
Los
elementos constitutivos de la resiliencia están presentes en
todo ser humano y evolucionan a través de las fases del
desarrollo o ciclo vital, pasando de ser comportamientos
intuitivos durante la infancia, a agudizarse y ser deliberados
en la adolescencia, hasta ser introyectados en la conducta
propia de la edad adulta.
La
resiliencia es más que la aptitud de resistir a la
destrucción preservando la integridad en circunstancias
difíciles:
es también la aptitud de reaccionar positivamente a
pesar de las dificultades y la posibilidad de construir
basándose en las fuerzas propias del ser humano. No es sólo
sobrevivir a pesar de todo, sino que es tener la capacidad de
usar la experiencia derivada de las situaciones adversas para
proyectar el futuro.
La
resiliencia propone dinamizar las potencialidades de la
persona y los valores, transformando esos valores y
potencialidades en ejes de un proyecto comunitario.
Proyecto implica ubicarse en una dirección, hacia un
horizonte.
Esta
realidad humana de superación ante la adversidad es tan
antigua como la humanidad, a pesar de no haber sido definida
antes como resiliencia;
quizá nunca le pusieron nombre, porque no se necesitaba
describirla. Ahora sí necesitamos su nombre para poder volver
a creer en nuestra capacidad de transformación y superación.
La
resiliencia se ha
caracterizado como un conjunto de procesos sociales e intra
psíquicos que posibilitan tener una vida sana, viviendo en un
medio insano.
De
esta manera, la resiliencia no puede ser pensada sólo, como
un atributo con los que los niños nacen, ni que adquieren
durante su desarrollo, sino que se trataría de un proceso
interactivo entre los niños y su medio.
Según
Frankl: “el hecho de que una
persona se deje influenciar o no
por el medio ambiente y cómo se deja influir depende sólo de
la persona misma.”
Investigaciones
Las
investigaciones sobre resiliencia se refieren a numerosos
estudios internacionales de desarrollo sobre niños y niñas
que nacieron en familias de alto riesgo, en donde los padres
eran enfermos mentales, alcohólicos, abusivos o delincuentes,
en comunidades de extrema pobreza, o en zonas de guerra.
Uno
de los datos más relevantes de estos estudios que se
realizaron fue que al menos un 50%, y en ocasiones hasta un
70% de los jóvenes que crecieron en condiciones de alto
riesgo, llegaron a ser socialmente capaces aunque estuvieron
expuestos a una tensión severa, manteniendo su vitalidad y
esperanza.
Las
investigaciones sobre resiliencia demuestran la importancia de
darle al desarrollo humano un sitio prominente en todo lo que
se relaciona al campo de la prevención, educación y al
desarrollo de los y las jóvenes. "Los estudios sobre
resiliencia sugieren que la naturaleza nos ha dotado de
mecanismos protectores poderosos para desarrollarnos",
que "trascienden las fronteras geográficas, étnicas,
sociales e históricas" porque están orientados a
nuestra condición humana y responden a esas necesidades
básicas de afecto, relación, respeto, retos y estructuras,
así como para participar de una manera significativa, para
experimentar el sentido de pertenencia y poder, y por último,
comprender el significado de la vida.
El
objetivo principal de este trabajo,
es mostrar que si partimos de la existencia de ciertos
factores de resiliencia individuales y sociales, existe la
posibilidad de salir adelante sin necesidad de ampararnos bajo
vicios como el paternalismo, la "justificación
psicológica" (somos víctimas del pasado) el fatalismo
social y otros tipos de dependencia, que no hacen sino sumarse
a los problemas ya existentes.
1.1
Lo
que hace resilientes a las personas:
Fuentes
de la Resiliencia
Primero
tenemos que reconocernos como seres humanos con valores y
potencialidades y en ese espejo mirar también a los otros con
una visión holística que apunta al crecimiento, al
fortalecimiento interior y al cultivo de la autoestima.
A
veces se funciona en la vida cotidiana, realizando un conjunto
de hechos y tomando decisiones que en el fondo "no se
sabe bien cómo funciona, pero funciona." Lo mismo ocurre
con la resiliencia, se ha trabajado con ella y se la ha
aplicado sin tener un nombre específico y sin conocimientos
sistemáticos sobre su aplicación. Sin embargo, se destaca en
este momento social que vivimos, sistematizar sus conceptos
claves para poder "resucitar" su poder curativo.
Las
fuentes de la resiliencia
se proponen en relación a la persona (niño y/o
adulto); es decir: con lo que la persona tiene
(yo tengo) o factores de soporte externo; con lo que la persona es
(yo soy) o fuerzas internas personales;
con lo que puede hacer
(yo puedo) o habilidades
sociales y finalmente con lo que el individuo está
dispuesto a hacer.
Primera
fuente: Yo tengo:
-
Relaciones
confiables.
-
Acceso
a la salud, educación, servicios sociales.
-
Soporte
emocional fuera de la familia.
-
Un
hogar estructurado y con reglas.
-
Padres
que fomentan la autonomía.
-
Ambiente
escolar y familiar estable.
-
Modelos
a seguir.
-
Organizaciones
religiosas o espirituales que promuevan los valores
morales
Segunda
fuente: "Yo soy":
-
Alguien
a quien los otros aprecian y quieren.
-
Alguien
al que le gusta ayudar y demostrar mi afecto.
-
Respetuoso.
-
Autónomo.
-
Buen
temperamento.
-
Orientado
al logro.
-
Buena
autoestima.
-
Esperanza
y fe en el futuro.
-
Con
principios, valores y creencias.
-
Empatía.
-
Altruismo.
-
Confiado
Tercera
fuente: "Yo puedo":
-
Ser
creativo.
-
Ser
persistente.
-
Tener
buen humor.
-
Comunicarme
adecuadamente.
-
Resolver
problemas de manera efectiva.
-
Controlar
mis impulsos.
-
Buscar
relaciones confiables.
-
Encontrar
a alguien que me ayude.
-
Ser
Responsable
1.3
Factores que caracterizan la resiliencia son:
¨
AUTOESTIMA
POSITIVA: la apreciación positiva que el niño tiene de sí
mismo, sentirse querido y aceptado.
¨
INTROSPECCIÓN:
capacidad para examinarse internamente, plantearse preguntas
difíciles y darse respuestas honestas.
¨
INDEPENDENCIA:
capacidad para mantener distancia física y emocional con
respecto a los problemas sin caer en el aislamiento.
¨
INTERACCIÓN:
capacidad para establecer lazos íntimos y satisfactorios con
otras personas, establecer redes de pertenencia.
¨
INICIATIVA:
capacidad para hacerse cargo de los problemas y ejercer
control sobre ellos.
¨
CREATIVIDAD:
capacidad para crear orden, belleza y objetivos a partir del
caos y del desorden.
¨
SENTIDO
DEL HUMOR:
disposición del espíritu a la alegría, permite
alejarse del foco de tensión, relativizar, positivizar.
¨
IDEOLOGÍA
PERSONAL:
abarca toda la gama de valores internalizados por cada
persona a través de su desarrollo vital, la conciencia moral.
1.
Autoestima
La
autoestima se define como "la apreciación que el niño va
haciendo de sí mismo, que con los años tiende a mantenerse
en forma más o menos constante y que debería integrar una
autopercepción realista que incluye los aspectos potentes y más
débiles de sí mismos". Estas percepciones que el niño
va teniendo provienen de la retroalimentación entregada de
forma constante por el medio y de las experiencias que,
representan vínculos afectivos significativos para él.
Un
niño(a) que posee una autoestima positiva se siente querible,
valioso, capaz, se acepta así mismo, es confiado y gusta de
la proximidad afectiva, entre otras cosas. Por otro lado,
puede adquirir e ir utilizando habilidades y estrategias para
enfrentar situaciones difíciles.
2.Introspección.
Durante
la niñez, la introspección se manifestará como la capacidad
de intuir que alguien o algo no está bien en su familia, los
niños resilientes son capaces de contrarrestar la reflexión
distorsionada de la familia, situar el problema donde
corresponde, reduciendo la ansiedad y la culpa.
Durante
la adolescencia, la introspección corresponde a la capacidad
de conocer, de saber lo que pasa a su alrededor y es
fundamental para comprender las situaciones y adaptarse a
ellas.
En
la adultez, la introspección se manifiesta como la sabiduría,
la comprensión de sí mismo y de otras personas, con aceptación
de las dificultades, sin culpar a los demás.
3.
Independencia.
Se refiere a la
capacidad de establecer límites entre uno mismo y ambientes
adversos.
En
la niñez, esta capacidad se expresa manteniéndose alejado de
las situaciones conflictivas.
En
la adolescencia, la independencia se manifiesta en conductas
como no involucrarse en situaciones conflictivas.
En
la adultez, esta capacidad se expresa en la aptitud para vivir
en forma autónoma y de tomar decisiones por sí mismo.
4.
Capacidad de interacción.
La
red social se puede definir como un grupo de personas,
miembros, vecinos, amigos y otras personas que aportan ayuda y
apoyo reales y duradero tanto a la familia como al individuo.
En
los niños, se expresa como una facilidad para conectarse, ser
querido o adorado.
En
los adolescentes, se manifiesta en la habilidad para reclutar
pares y de establecer redes sociales de apoyo.
En
los adultos, esta capacidad se manifiesta en la valoración
hacia las relaciones interpersonales, la intimidad y los
rituales.
5.Capacidad
de iniciativa.
En
los niños esto se refleja en las conductas de exploración y
actividades constructivas.
En
la adolescencia, aparece la inclinación al estudio, práctica
de deportes y actividades extraescolares como hobbies y
trabajos voluntarios.
En
los adultos, se habla de generatividad, que alude a la
participación de proyectos comunitarios, sentimientos de
autorrealización, capacidad de liderazgo y enfrentamiento a
desafíos.
6.Creatividad.
El
niño es creativo por sí mismo. Sin embargo, las experiencias
familiares y educativas de enseñanza pueden limitar esta
capacidad. De esta forma, si un niño posee un autoestima baja y un yo frágil, con dificultad podrá tolerar y
dominar las contradicciones, generándose tensión e
inseguridad.
Durante
la niñez, esta capacidad se expresa en la creación y los
juegos que permiten revertir la soledad, el miedo, la rabia y
la desesperanza.
En
la adolescencia, se refleja un desarrollo de habilidades artísticas
como escribir, pintar, bailar, producir artes.
Los
adultos creativos son aquellos capaces de componer y
reconstruir.
7.
Sentido del humor.
El humor
es un recurso que permite disminuir niveles de ansiedad,
angustia y temor. A través de la ironía, de la ridiculización
y el absurdo, las personas pueden suavizar las asperezas, y el
dolor que provocan los conflictos de una manera socialmente
aceptable.
Un
adulto que es desprovisto de humor con mucha dificultad puede
sumarse al humor del niño. Generalmente, poseen una baja
autoestima que no tolera el humor como ampliación de las
debilidades del ser humano. Han tenido experiencias en las
cuales han empleado el humor como un desvalorizador de sus
capacidades. Poseen un humor básico negativo.
En
la niñez, se desarrolla a través del juego.
En
la adolescencia, se desarrolla por su capacidad de reír, de
moldearse y de jugar.
En el adulto, reconoce el aspecto divertido, alegre y juega.
8.
Ideología personal (voluntad de sentido).
Trascender
a las circunstancias y darle sentido al dolor y al sufrimiento
son factores que hacen resilientes tanto a niños como adultos
que se encuentran frente a una situación de pérdida
significativas u otros conflictos tales como guerra, pobreza,
dictaduras, divorcio.
En
los niños, esto se manifiesta en que son capaces de hacer
juicios morales desde muy temprana edad, de discriminar entre
lo bueno y lo malo.
En
la adolescencia, se caracteriza por el desarrollo de valores
propios y establecer juicios en forma independiente de los
padres. Además se desarrolla el sentido de la lealtad y la
compasión.
En
la adultez, se manifiesta como la capacidad de servicio y de
entrega hacia los demás.
1.4
Determinismo vs. Esperanza
Nuestro
paradigma actual de pensamiento nos ha llevado a priorizar los
riesgos y los condicionantes antes que las oportunidades. La
obsesión por identificar riesgos no hace más que debilitar y
estigmatizar a los niños, jóvenes y familias en situación
de riesgo. Debemos estar convencidos de que todos tenemos una
resiliencia innata (la capacidad de resistencia del espíritu)
que nos hace ser optimistas y creer en esta facultad. Uno de
los factores protectores que más contribuyen a desarrollar la
resiliencia en jóvenes con problemas, es el tener grandes
expectativas de lo que pueden lograr, ya que si interiorizan
lo que se espera de ellos, esto los motiva y les da la
posibilidad para superar riesgos y situaciones adversas. Esto
es lo que se denomina "factor esperanza".
1.5
Resiliencia Individual y Resiliencia Colectiva
Uno de estos temas nuevos en
discusión es el de la existencia de resiliencia sólo en el
campo individual, o es que se puede hablar también de
resiliencia colectiva o comunitaria.
Se puede decir que la
resiliencia individual y la comunitaria son expresiones
diferenciadas de un mismo fenómeno, ya que si definimos la
resiliencia como la capacidad para enfrentar y salir
fortalecidos de una experiencia adversa, estas son respuestas
que pueden darse de manera individual como colectiva.
La resiliencia del individuo influye en el grupo, generándose
conductas resilientes colectivas. Esto tiene que ver con la
capacidad de liderazgo que caracteriza a gran parte de las
personas resilientes, capaz de "contagiar" a quienes
se vinculan con ellas.
2.-
Logoterapia
2.1
La necesidad de una visión adecuada del hombre
La
autodefinición de parte del hombre forma la base de cualquier
iniciativa humana. En consecuencia, si hay fallas en esta
definición la iniciativa no utilizará
toda la capacidad humana.
Tampoco logrará una solución a un problema humano.
Muchas veces "la parte de error está en lo que se calla,
lo que se olvida y no se reconoce". Es decir que: "según
la idea del hombre que se tiene, asi se conceptualizan los fenómenos
o acontecimientos, luego se implementan las investigaciones
y/o diagnósticos y a continuación
se instauran tratamientos." (Oro, 1993)
La logoterapia insiste en que la psicoterapia:
"englobe
en su imagen del hombre la totalidad de ser hombre, superando
en este sentido parcialidades académicas."
Mantiene que puede captar esta "totalidad"
en una "ontologia dimensional" que considera
al hombre como un ser bio-psico.espiritual que vive en
comunidad y abierto a la Trascendencia.
2.2
Espiritualidad y Trascendencia
Esta
dimensión espiritual es una capacidad que "trasciende la
variedad de las diferentes clases de ser". El hombre
experimenta esta capacidad como una "libertad frente a su
ello (impulsos)", y una capacidad "de desprenderse
de si mismo”.
Lo
específicamente humano entonces es esta libertad, una
libertad para ser responsable. El hombre descubre esta
dimensión espiritual en cuanto la busca. Se muestra en una
espiritualidad que invita a reflexionar pero que no empuja ni
impulsa.
Esta
libertad se muestra en la voluntad humana, o sea,
en la capacidad de tomar decisiones que cada uno tiene. Esta
facultad existe en el ser humano como una orientación a
crecer, a realizarse. No es un impulso a buscar un placer y/o
el poder, sino una razón para ser feliz. Esta "razón" está definida como un sentido
que el ser humano tiene que buscar y encontrar por su propia
cuenta. Nadie puede darle este sentido simplemente
porque viene por medio de las propias decisiones. Dada la unicidad
e irrepetibilidad de cada uno nadie puede apropiarse del sentido de otro. Cada
uno tiene su propia voluntad de sentido.
2.3
El mundo y las situaciónes limites
La
Logoterapia define al mundo como "el espacio
histórico-cultural en el cual el hombre junto con los demás,
intenta realizar la propia existencia creando una comunidad
más humana."
En
este mundo el ser humano realiza su propia existencia a
través del uso libre, responsable y conciente de todas sus
facultades.
El
ser humano sufre de todo tipo de enfermedad y del malestar
conciente de que la muerte lo espera. Sufre directa e
indirectamente teniendo que compartir el sufrimiento de otros.
Experimenta también la tensión que viene de la conciencia de
tener que encontrar iniciativas para responder al sufrimiento
y para desarrollar las capacidades que tiene.
Todo
esto llega al hombre como un desafío, una tarea y mas
importante, una responsabilidad. Es un ser en camino, invitado
a hacerse cargo de toda su realidad. La ignorancia o negación
de esta totalidad o de cualquiera de sus partes o cualquier
intento de manipuleo hacen que el ser humano caiga en un
vacío existencial, una frustración que viene de la falta de
un sentido que él o ella tiene que encontrar por su propia
cuenta.
Por
eso "el sentido no solo debe, sino que también puede ser
encontrado, y para encontrarlo el hombre es guiado por la
conciencia. "
2.4
El futuro como misión
Esta
orientación hacia el deber implica la autotrascendencia. Para
los que la tienen, la vida se transforma en misión. Las
situaciones mas difíciles de la vida forman la prueba más
grande de este acontecimiento.
Hablando de prisioneros de guerra y de una juventud afligida
con una orientación hacia el suicidio, Frankl indica “lo
decisivo que era para la sobrevivencia, la orientación hacia el futuro.”
De
ésta brota la esperanza. Tener una misión es
ubicarse en el mundo como persona entera que intenta
trascenderse en toda situación. El hecho
de no llegar a tener una misión, genera el vacío
existencial que: “amenaza
con proliferar
aquella tríada
neurótica de masas que se compone de depresión, adicción
y agresión, lo que significa prácticamente: suicidio en
el sentido estricto de la palabra, suicidio crónico en el
sentido de la drogodependencia y sobre todo violencia, incluso
contra otros.”
3.-
Relación entre Resiliencia y Logoterapia
La
Logoterapia se propone acompañar al hombre en búsqueda de
sentido y ayudarlo a que viva de acuerdo a una escala de
valores propia que le seguridad, coherencia, autoestima y un
proyecto de vida autotrascendente.
La
Logoterapia y la resiliencia tienen en común el
reconocimiento de los factores protectores, y la
transformación de los comportamientos negativos en nuevas posibilidades. La resiliencia requiere un “marco
moral o de valores” que la Logoterapia promueve y favorece
al acompañar a la persona a descubrir los valores
espirituales más allá de lo biológico y de lo psicológico.
El
nuevo paradigma de la salud es el mejoramiento de la calidad
de vida a través de los sistemas preventivos resilientes y
logoterapeuticos. Desde
este enfqoue la familia y la comunidad asumen un rol
protagónico.
Walsh
introduce el concepto de resiliencia
familiar. La familia es la que educa en primer lugar y en
este sentido la familia crea un ambiente cultural interno en
donde se puede “educar” a los hijos cada vez que hay una
dificultad y transmitir que todo sufrimiento implica
crecimiento o transmitir, tragedia, dolor y sinsentido.
Promover conductas resilientes en lugar de la resignación.
Lo
que se busca restituir corazones heridos y darles la
posibilidad de emprender un proceso de rehumanización a los
niños de la calle, a los refugiados, a las mujeres mal
tratadas, a los grupos que han vivido situaciones traumáticas
y dolorosas, para
la formación de familias resilientes impulsadas por
promotores sociales, de salud, voluntarios, expertos en
educación y en desarrollo.
En
las comunidades pobres los desafíos que enfrenta la familia
no se relacionan únicamente con la comida o los recursos
básicos sino también con lo espiritual: la construcción de
un sentimiento de dignidad y de futuro en grupos familiares
que, debido a su desesperación, han renunciado a su sentido
de vida y su autovaloración.
En
estos casos el optimismo y la esperanza – factores
resilientes- exigen sensibilidad social para poder mejorar la
situación y las perspectivas de la familia.
Según
Gerónimo Acevedo “la
salud es la capacidad de poder caer enfermo y defenderse, en
tanto que la enfermedad, por el contrario, es la reducción
del poder de superar las dificultades”.
La
salud no es la ausencia de enfermedad sino la capacidad de
forjar un proyecto de vida que incluye la realización de
dicho proyecto en la sociedad. Incluye la posibilidad de:
§
Escribir la propia historia vital en la propia familia,
el trabajo y la comunidad
§
Expresar lo “no dicho” en el diálogo y la
reflexión
§
Sentirse querido y querer privilegiando el encuentro
con el otro
§
Comprometerse, participar.
§
Establecer vínculos afectivos solidarios. (Acevedo,
1999)
La
Logoterapia une el concepto de salud a la posibilidad de
buscar y encontrar el sentido de la vida, si bien no es la
causa de la salud, es el motivo para estar sano.
La resiliencia y la
Logoterapia coinciden también en que el hombre es un
ser-en-el-mundo, y como tal el individuo no vive aislado sino
que su sentido de vida se compone junto al de sus
próximos
prójimos.
4.-
Ideas para promover la Resiliencia
§
Videos: La
vida es bella
§
Cuentos: El
Libro de los abrazos, de Eduardo Galeano
§
Casos:
Hellen Keller
§
Análisis de
Noticias:
Por
cada tanda de noticias trágicas debería igualmente
desplegarse otras a manera de semillas constructivas que
permitan el cambio hacia un nivel de vida más llevadero,
hacia un recorrer senderos diferentes de los ya transitados,
en los cuales las opciones de crecer y desarrollar las
potencialidades internas y la autoestima.
§
Talleres
Asumir
tareas colectivas, participar para identificar sus problemas y
proponer alternativas de solución, desarrollar actividades de
recreación, concursos, actividades deportivas.
Se
pudo observar que estos niños se sentían mas a gusto,
integrándose rápidamente con los otros niños y con los
líderes.
Está probado que el desarrollo de actividades
colectivas generan respuestas resilientes en los niños,
teniendo un comportamiento diferente a cuando están solos.
5.-
Relatos para estimular la capacidad de resistencia del
espíritu : para
despertar nuestra resiliencia dormida
Presentar Texto "El Abrazo
Salvador"
Textos
tomados de El libro de
los abrazos, (Ed.
Del Chanchito, 1989 Mdeo, Uruguay)
de Eduardo Galeano:
§
Sobre la
necesidad de dudar: "Mis certezas desayunan
dudas"
§
Identidad:
"Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos"
§
Voluntad de
Sentido: "Hay un único lugar donde ayer y hoy se
encuentran
y se reconocen y se abrazan, y ese lugar es mañana."
§
Confianza:
"Celebración de la desconfianza" (página 144)
§
Persistencia: "Las
flores" (página 218)
§
Actitud
Positiva: "Resurrecciones/2" (página 211)
§
Cultivar Vínculos:
"Celebración de la amistad/2" (página 227)
§
Necesidad del
otro: "Nochebuena" (página 58)
6.-
Decálogo para Resistir en tiempos de Crisis
2.
Autoestima
3.
Optimismo
4.
Ser pacientes
5.
Aprender a Perdonar
6.
Darle un sentido al sufrimiento
7.
Creer en si mismo y en los demás
8.
Establecer nuevas relaciones
9.
Volver a sonreír
10.
Empezar a Dar
Bibliografía
§
Oro y cols. Psicología
Preventiva y de la Salud. Ed.
FAL, Bs As
§
Frankl, V. El
hombre doliente. Ed. Herder, Barcelona, 1984
§
Acevedo, G. El
modo humano de enfermar. Ed.
FAL, Bs As
§
Young-Eisendrath, P. La
renovación del espíritu.
Ed. Paidós, Barcelona, 1998
§
Galeano, E. El libro de los abrazos. Ed. Del Chanchito, Mdeo, 1989.
Ps.
Alejandro De Barbieri Sabatino
|